Hay veces que no se en que líos me meto yo solito. Hay tías que están mal de la cabeza y yo también soy tonto por dejarme engatusar por ellas. Esta vez me ha salido redondo por suerte, pero se que tarde o temprano saldré escaldado de una. Resulta que me había ligado a una animadora en el partido de básquet de la universidad, la muy guarrilla me ha tirado los pompones encima y al recogerlos me ha cogido la polla disimuladamente, toda una indirecta vamos.

Así que me la he llevado a mi residencia y me la he empezado a follar allí mismo. La han llamado por teléfono y ella ni corta ni perezosa ha respondido y al parecer estaba hablando con su novio. Me ha puesto tan cachondo que no he podido evitar metérsla por el culo y rebentarla a embestidas mientras hablaba por teléfono. He llegado a evadirme tanto de la conversación al centrarme en el placer, que la muy zorra le ha dicho donde estábamos y, sorprendentemente, su querido novio ha entrado como si fuera un colega y la hemos penetrado los dos a la vez.