Después de comer me entro un poco de morriña por la gran comida que mi madre nos había hecho a mi hermana y a mi, así que me fui a la cama para echarme la siesta. Cuando me levante mi madre se había ido de casa seguramente a la compra y un sonido me alerto, una especie de gemido dulce que me causo una curiosidad bestial. Cuando mire en la entrada del comedor descubrí a mi hermana tirada en el sofá masturbándose a lo bestia y dejándome ver su coño depilado mientras vibraba de placer, momento en que aproveche para coger la cámara y grabar hasta el último minuto donde salía ella tocándose el coño.