Cuando son niñas siempre les gustan sentarse en las rodillas de papa, pero en esa edad no sienten el tremendo bulto que crece en su pantalón, pero cuando van creciendo y su coño comienza a tener pelitos y sus labios vaginales toma fuerza, en ese momento deja de ser niñas porque su padre entran al ataque para inaugurar el pequeño coño de su hija que vio crecer.