Mi padre me la jugo y muy bien cuando fuimos al bosque a dar un paseo, iba completamente borracho y notaba que me miraba de una manera lasciva aunque no se me ocurría lo que iba a suceder. Me metió dentro de un claro en el bosque apartado de todo el mundo y comenzó a besarme, tocarme e intentar desnudarme. Aunque intente resistirme la verdad es que me comenzó a gustar hasta que finalmente deje que su pene entrara en mi coño y me hiciera disfrutar como nunca otro chico lo había hecho.