Cuando aun esta el colchón caliente por el cuerpo de mi marido que se ha ido a trabajar, siempre me gusta ver que viene otro para seguir dándole el calor, y es que tener una amante que tiene las llaves de tu casa y entra justo cuando él sale para darte la sorpresa de su visita te hace sentir en un principio violenta, pero luego me hace mojar las bragas de puro placer. Y se que estoy haciendo algo mal pero cuando comienza a besarme el cuello me vuelve loca, haciéndome volar en una deliciosa corrida matutina.