entrada_583 No podía creerme cuando entre a casa imaginarme que mi madre, una impresionante MILF de muy buen ver quisiera hablar conmigo en la cocina para decirme que se sentía muy sola, y que necesitaba un poco de afecto. Como su hijo me preocupaba que mi madre sintiera esas necesidades así que le dije que haría todo lo posible para que no se sintiera así, momento en que se sentó en la mesa de la cocina y abrió bien sus piernas para dejar ver su coño húmedo, comprendí que mi madre no quería conocer otros chicos, si no que con la polla de su hijo tenía suficiente, por lo que me dedique a hacerle un buen cunnilingus y tras ello, follármela como mi padre lo hubiera hecho.