Se que lo que hago esta mal y no debería pero el morbo que provoca mi hermana en mi es algo que se sale fuera de lo normal y me pone tan cachondo que finalmente he decidido instalarle una webcam en el armario para disfrutar de sus momentos íntimos, en los que se toca el coño como una guarra y disfruta de sus juguetes una y otra vez. Ya me pillaron una vez mis padres pero si quiero disfrutar de las pajas tan intensas que me hago con sus vídeos tengo que arriesgarme.