Mi papa siempre juega conmigo a todo lo que le pido, con las muñecas, a tomar té y luego él me deja jugar con su juguetito, un muñeco pequeñito que cuando lo toco se va haciendo grande y que cuando le da mucho miedo se mete en la cueva que tengo entre las piernas, algo que me da mucho gustito y que a veces se comporta mal escupiendo dentro y dejando toda la cueva llena de un liquido blanco que mi papa a veces me dice que tengo que tomarme como un jarabe.