Menuda sorpresa me encontré cuando entré al baño el otro día y me encontré al amigo de mi hijo masturbándose en el baño con una revista. Yo estoy separada y mi coño está necesitado, así que me puse cachonda al verle. Él se quedó con cara de no saber que hacer así que le tranquilicé con una buena fiesta sexual en el mismo baño.

Le quité la revista y le empecé a chupar la polla. Él pobre chico se dejó hacer y no sabía si tocarme o no aunque no dejaba de mirar mis grandes tetas. Al fin se deshinibió y se dispuso a follarme a cuatro patas encima de la bañera. Que gusto sentir una joven y dura polla en mi coño húmedo. Finalmente se corrió dejándome una buena lefada en la boca. Seguro que ahora en vez de masturbarse a escondidas en mi baño, acude a mi para que le ayude a satisfacer su necesidad sexual.