Los japoneses tienen muchos tabús en su cultura pero en cuanto al sexo, pero eso mismo es lo que da más morbo en el sexo, del cual lo hacen un arte. Esta hija nos demuestra como quiere a su padre la cual disfruta como una posesa cuando se padre se la folla.

Ella tiene la costumbre de calentarle la polla al padre mientras éste se encuentra revisando el trabajo en el salón de su casa. A él no le importa hablar con el jefe por teléfono mientras ella le deja la polla bien dura comiéndosela bajo la mesa. Mientras termina el trabajo, la buena hija prepara el futón para follar como locos antes de que su madre y esposa vuelva de la compra.

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